Jonathan conoce Costa Rica y Panamá porque está allí regularmente. Comprende las dinámicas locales, las zonas de alto potencial y lo que buscan los compradores internacionales.
Inversores europeos, expatriados, compradores norteamericanos — Jonathan tiene acceso a una clientela calificada ya posicionada en estos mercados, mucho antes de cualquier publicación pública.
Usted trata directamente con Jonathan, desde la valoración inicial hasta la firma con el abogado local — sin delegación, sin sorpresas indeseadas.
Desde su primera pregunta hasta las llaves en mano — o la escritura de venta firmada.
La distancia no significa opacidad. Se le mantiene informado en cada etapa, en tiempo real.
Años dedicados a navegar estos mercados, comprender sus reglas y construir una red de confianza dentro de ellos.
Invertir en el extranjero significa confiar en alguien. Ese alguien es Jonathan — disponible, franco y personalmente comprometido con su éxito.
Una transacción inmobiliaria exitosa comienza con un cliente satisfecho que disfrutó la experiencia sin sentir las presiones, el estrés, las dudas o las incertidumbres. Lea sus testimonios.
Sin asistentes, sin delegación. Jonathan gestiona cada mandato de principio a fin — porque un proyecto inmobiliario en el extranjero no deja lugar a malentendidos ni a intermediarios que no conocen el mercado.
Costa Rica y Panamá no son mercados intercambiables. Cada país tiene sus propias reglas, sus zonas de alto potencial, sus trampas a evitar. Jonathan está presente sobre el terreno regularmente, conoce a los actores locales y sabe leer los cambios del mercado antes de que sean evidentes para los demás.
Imágenes con dron, fotografía profesional, vídeo cinematográfico, recorrido virtual en 3D: porque sus compradores a menudo toman su decisión desde el otro lado del mundo, la calidad de las imágenes no es opcional.
Jonathan no le dirá lo que quiere oír. Le dirá lo que necesita saber — sobre el precio, el mercado, los plazos realistas. Es esta honestidad la que construye relaciones que perduran más allá de una sola transacción.
¿Tiene una pregunta? Consulte las preguntas frecuentes para conocer más sobre los entresijos de estos dos países.
Sí. Tanto en Costa Rica como en Panamá, los extranjeros tienen los mismos derechos que los locales en lo que respecta a la compra de bienes inmuebles, con algunas excepciones (sobre todo en las zonas costeras de Costa Rica).
En Costa Rica, la zona costera (200 metros desde la orilla) está parcialmente regulada. En Panamá, ciertas áreas fronterizas pueden estar restringidas. El asesoramiento legal local es esencial.
No. Es posible comprar sin tener el estatus de residente en ambos países.
Cuente aproximadamente:
Del 3% al 4% del precio en Costa Rica.
Del 2% al 5% en Panamá.
Esto incluye honorarios notariales, de registro y legales.
Sí, pero es limitado. Los bancos locales a menudo exigen un pago inicial elevado (30% a 50%) e imponen condiciones estrictas. Muchos compradores prefieren asegurar el financiamiento en su país de origen.
Se recomienda encarecidamente trabajar con un profesional como nosotros y con:
Sí, en ambos países los registros de la propiedad están bien estructurados. Sin embargo, sigue siendo fundamental realizar una debida diligencia exhaustiva.
Sí, y es común. Las zonas turísticas ofrecen una buena rentabilidad en los alquileres, sobre todo para estancias cortas.
Sí, para diversificar y obtener rentabilidad, sobre todo en zonas turísticas. Panamá suele percibirse como un país económicamente más estable, mientras que Costa Rica atrae a inversores por su calidad de vida y ecoturismo.